El 2025 nos deja aprendizajes profundos: gratitud por lo vivido, fortaleza ante las pruebas y esperanza renovada en cada nuevo amanecer. Fue un año que nos recordó que la familia es refugio, que el amor se construye día a día y que Dios nunca camina lejos de quienes confían en Él.
Hoy miramos al 2026 con fe, con el corazón dispuesto y con la certeza de que cada paso, dado en unidad, tiene sentido. Deseamos que el nuevo año venga cargado de salud, paz, trabajo, reconciliación y abundantes bendiciones para todos.
Que nunca falte la luz en el camino, ni la fe en el corazón.
Con cariño.
Familia Arenas García 🤍🙏