Reúne Casa Carito a bordadoras de la Virgen de la Caridad

Valeria Delgado/Quadratín Tlaxcala

TLAXCALA, Tlax., 25 de julio de 2026.- El Museo Taller Casa Carito es el espacio donde cada año se diseña, borda y confecciona el vestido de la Virgen de la Caridad, una pieza elaborada con hilos de oro y plata.

Lo que comenzó como una casa ubicada en el número 213 de la calle Allende en el centro de Huamantla, ahora es el punto de encuentro de las bordadoras encargadas de preservar esta tradición.

Aunque las labores de costura del vestido comienzan formalmente el 1 de mayo, el proceso de creación inicia desde que concluyen las celebraciones del año anterior, ya que cada diseño se desarrolla a partir de una temática eucarística y la elaboración de la prenda puede extenderse hasta cuatro meses.

El trabajo debe concluir antes de la tradicional misa del cambio de vestido de la Virgen de la Caridad, una ceremonia que se celebra cada año entre la noche del 12 y la madrugada del 13 de agosto en la Basílica de Nuestra Señora de la Caridad. Posteriormente, el 15 de agosto, la imagen realiza su tradicional recorrido por las principales calles de Huamantla.

Esta tradición de fe se remonta a 1963, cuando Carolina Hernández Castillo, mejor conocida como la maestra “Carito”, sufrió un grave accidente al caer de un caballo, lo que la dejó sin movilidad. Según la tradición, encomendó su recuperación a la Virgen de la Caridad y le pidió volver a caminar, petición que, de acuerdo con las bordadoras, le fue concedida.

Como muestra de gratitud, comenzó a bordar el vestido de la Virgen, una labor que mantuvo durante años. Posteriormente, tras su fallecimiento y al no tener descendientes, sus sobrinas, Elvira y Laura Hernández, asumieron la responsabilidad de dar continuidad a esta tradición familiar y convirtieron la casa en un punto de bordado.

Cada año, entre 70 y 90 bordadoras participan de manera voluntaria en la elaboración del vestido de la Virgen de la Caridad. Organizadas en distintos horarios, dedican meses de trabajo para que la prenda esté lista antes de la festividad en honor a la imagen, que se celebra el 15 de agosto.

Este año, cerca de 90 bordadoras provenientes de Huamantla, Chiapas, Querétaro, Puebla y la Ciudad de México viajan para sumarse a esta labor. Tal es el caso de doña Carmen, quien desde hace cuatro años viene de Chiapas para participar en la confección del vestido como muestra de su devoción a la Virgen de la Caridad.

Este año, el vestido de la Virgen de la Caridad de 2026 está inspirado en el primer centenario del inicio de la Resistencia Cristera, que hace referencia a los mártires y defensores de la fe que dejó ese periodo, entre los que destacan los 25 santos canonizados por el papa Juan Pablo II.

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